No me acuerdo exactamente dónde, pero en algún sitio
recuerdo haber leído una nueva interpretación sobre el cielo y el infierno, una
en la cual, el cielo no era importante, pero el infierno sí. Un infierno en el
que no hay ni llamas, ni fuego, ni la más pesada oscuridad, ni nada de lo que
nos imaginamos como infierno. Este infierno consistía en tu yo de un día antes
de morir y otra persona. La persona que podrías haber llegado a ser.